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lunes, 8 de octubre de 2007

Un hombre de verdad

Haciendo limpieza de papeles el otro día (tiendo a guardar montones de papeles de cosas interesantes para ver más tarde y cada cierto tiempo me veo obligada a tirarlos) me encontré con un artículo que había guardado de una edición de "Metro Directo". Se trata de una columna de opinión escrita por la periodista Imma Sust que me hizo muchísima gracia en su momento y quería compartirlo con mis lectores, pero en especial con las mujeres que me leen y preguntarles si están de acuerdo o no con lo escrito. ¿Nos gustan los hombres actuales o los preferimos a la antigua usanza? En especial dedico este post a mi amiga Brujeitor en cuyo blog habla de cosas similares pero de manera desternillante.

UN HOMBRE DE VERDAD

Hola, me llamo Imma y quiero un hombre de verdad. A mis 32 años ya me he cansado de esperar al príncipe azul y, una vez asumido eso, me doy cuenta de que los hombres de verdad ya no existen. Ahora, el hombre del siglo XXI es como nosotras, las mujeres, igualitos pero con pene.

De hecho, son peores. ¡Usan nuestras cremas, se depilan, tienen más ropa en el armario, van al club cuatro horas al día y son sensibles! Yo no quiero un hombre sensible, quiero un hombre que me abra la puerta del coche, me defienda si entra un ladrón en mi casa, sepa conducir y no llore viendo Los puentes de Madison. ¿Pero cómo encontrar a ese hombre?

Yo ya no distingo a los metrosexuales o los heterosexuales. Antes era más fácil. Un hombre llevaba un pendiente y estaba claro, era gay. Ahora tienes que hacerle un test para descubrir de qué palo va. El último hombre con el que he ligado pasa más horas en la peluquería que yo, se pinta las uñas, se gasta un pastón en ropa de marca y es un narcisista de narices.

Pero lo peor viene a la hora de cenar. No se limita a limpiar los platos o recoger la mesa como haría cualquier hombre normal. No. Cada día, entra en mi cocina, lo ordena todo a su manera y decide por mí qué es lo que tengo que comer. Y no estoy hablando de unos macarrones y un bistec a la plancha. ¡Qué va! Cocina cosas raras que no sabía ni que existían, como el tofu.

Pero el otro día pasó algo con lo que una no puede luchar. Le pedí que me ayudara a colgar un cuadro y resulta ¡que no sabía hacerlo! En aquel momento me di cuenta de que aquella relación no iba a llegar a ningún lado.

¿Pero qué está pasando? Si un hombre ya no puede colgar un cuadro o cambiar una rueda del coche ¿de qué narices te sirve? Para eso me voy a vivir con una amiga. Porque no nos engañemos, desde que existen esas cosas que vibran, ¿para qué necesitamos a un hombre si no puede ni montarte una mesa del Ikea? Es desesperante. Cuánto daño ha hecho David Beckam al mundo masculino en general. Yo sólo quiero un hombre de verdad, que vea el fútbol a la hora de cenar y me deje en paz.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Este Post es muy machista y sexista, lo que quiere tu amiga y posiblemente tu, es un caballero de la edad media, esos que eran todos galantes de puertas hacia fuera y adentro todos unos energúmenos, podéis bajar a Marruecos haber si lo encuentran.

La opción de vivir con un amiga resulta interesante puede ser que no halles un hombre de verdad, sino una mujer de verdad.
En mi opinión personal primero hay que ser mujeres de verdad para encontrar hombres de verdad, pero con éste pensamiento está claro que soy unas niñatas jugando a ser mujeres.

Haber si maduráis, señoristas para colgar un cuadro no se necesita un hombre de verdad( un macho, macho) sino un par de manos que pueden ser de un hombre, de una mujer, o de un homosexual.

Este post atenta es una Mier......d.....

Kialaya dijo...

A veeer, primer LEE, el post no es realmente mío sino que estoy copiando literalmente una columna de opinión de otra persona por si no te habías enterado y yo quiero saber qué opina la gente, en especial las mujeres, acerca del tema. No llego a decir si estoy o no totalmente de acuerdo con dicha periodista. Antes de ponerme palabras en la boca mira lo que digo. A mí la columna me hizo mucha gracia en su momento y me sigue haciendo gracia, creo que toca un tema bastante actual para la mujer de hoy día con mucho humor. Porque el texto está claramente escrito con humor, en plan sarcástico. Pero mira que os cuesta aceptar las cosas dichas así, que os lo tomáis todo a lo literal y a la tremenda. Que os tengo dicho que este blog tiene muchas cosas con humor, sarcasmo, ironía, farsa, etc. Y la vida hay que saber apreciarla con humor y aceptar que es cierto que algunos clichés tienen un puntito de verdad detrás. Envíame un texto humorístico de este estilo que se ría de la mujer y lo pondré también, soy la primera en reconocerte que las mujeres tenemos también tela. Ah y madura tu también que no te hace falta insultarme el post para criticarlo.

Capelare dijo...

Lo mejor de todo es lo de pueden ser de un hombre, de una mujer, o de un homosexual.

Me parece que dice mucho de una persona que haga distinción entre hombre y homosexual xD

En fin, muy triste.

Anónimo dijo...

Estos hombres que piensan mas con el p.. que con la cabeza! dicen por allá que el que defiende tanto su hombría, es porque es reprimido de closet.

Eduardo Ortega dijo...

Dicen también las malas lenguas como la mia: "Que aquella persona que se digne a despotricar una persona o cualquier tipo de comentario sin aportar nada útil no se merece ser leido ni escuchado". Aprenda usted caballero a ser digno y civilizado, tras ello posiblemente sea un placer leerle.

Anónimo dijo...

Lo siento soy todos unos ajilipollados y reprimidos, para vuestra información si te hace gracia es porque comparte tu pensamiento.

Kialaya dijo...

Supongo que no merece la pena siquiera contestarle a un troll que aparte de llamarnos "agilipollados" ni siquiera es capaz de escribirlo correctamente no?
Un saludo a Capelare y Eduardiyo.